Al leer las notas en los distintos periodicos voy a poner unas notas de la madre que esta sufriendo la perdida de sus seres queridos y que por justa razon puso lugar al Calderón
La madre de dos de los quince menores asesinados el pasado 31 de enero en Ciudad Juárez imploró justicia hoy al presidente mexicano, Felipe Calderón, a quien retó durante un acto público a ponerse en su lugar y le preguntó qué haría si le hubieran matado a sus hijos.En mitad de una reunión del presidente con autoridades locales y colectivos sociales, Luz María Dávila rompió todo protocolo y, tras saltarse al dispositivo de seguridad que trató de frenarla, se plantó delante de Calderón y su mujer, Margarita Zavala, para -a viva voz- acusarle de mentir por haber dicho que el crimen de los jóvenes fue un ajuste de cuentas entre pandillas callejeras.
Los quince jóvenes fueron asesinados en Ciudad Juárez el pasado 31 de enero por un grupo de hombres armados en un cumpleaños
."Yo no le puedo dar la mano y decir bienvenido -dijo- porque para mí no lo es, nadie lo es, porque aquí se están cometiendo muchos asesinatos y robos y nadie hace nada".La dolorida madre exigió "justicia" para los quince fallecidos y en especial para sus dos hijos, de quienes explicó que no tenían tiempo para estar en la calle porque estudiaban y trabajaban.
"Y usted dijo que eran pandilleros y eso es mentira", agregó."No es justo y quiero que se retracte de lo que dijo", añadió Luz María Ávila, que, a un par de metros de Felipe Calderón y de su mujer les pidió, mirándoles a la cara, que se pusieran en su lugar "a ver qué sentían".Entre aplausos e interrupciones, añadió
que si hubieran matado al hijo del dirigente mexicano "buscaría debajo de las piedras" hasta encontrarlo, y añadió: "Yo como no tengo los recursos no los puedo buscar"."Juárez está de luto", continuó la madre de los dos menores, que pidió a Calderón que "haga algo" para acabar con la ola de violencia relacionada con el crimen organizado que afecta a Ciudad Juárez en los últimos años.Posteriormente, la mujer se sentó en el lugar que le fue asignado y sufrió una crisis nerviosa, tras lo cual el obispo de Ciudad Juárez, Renato Asensio León, se acercó a ella para consolarla.A continuación fue la mujer del presidente de México, Margarita Zavala, quien acudió al lugar, abrazó a Luz María Ávila y charló con ella durante unos minutos.
La reunión fue interrumpida en numerosas ocasiones a gritos por los asistentes.Horas antes, el presidente mexicano se reunió con los indignados padres de los jóvenes asesinados para disculparse, ya que horas después de la masacre, durante una gira por Japón, dijo que el crimen era un ajuste de cuentas entre pandillas callejeras.
Ojalá y ya todas estas cosas que no tienen nombre terminen...